Sakana es una de las regiones con mayor riqueza forestal de Navarra. Sus montañas y valles están cubiertos de hayedos, robledales y pinares que crean paisajes impresionantes en cualquier época del año. Estos bosques no solo son hogar de una gran diversidad de flora y fauna, sino que también han sido testigos de la historia y la cultura de la comarca.
Los hayedos de Urbasa son uno de los entornos más mágicos de la región. En otoño, sus hojas doradas transforman el paisaje en una postal de ensueño, mientras que en primavera, el verde intenso cubre todo el suelo del bosque. Este entorno es ideal para rutas de senderismo y fotografía de naturaleza.
Por su parte, la Sierra de Aralar alberga bosques mixtos de robles y hayas, donde es posible avistar ciervos, jabalíes y aves rapaces. Además, esta zona es perfecta para el turismo micológico, ya que en sus suelos se encuentran setas y hongos de gran valor gastronómico.
Los bosques de Sakana también están vinculados a antiguas leyendas y mitología vasca. Se dice que en sus rincones habitan seres mitológicos como Mari, Basajaun y las lamiak, figuras que han inspirado historias populares durante siglos.
Para quienes buscan relajarse en plena naturaleza, los bosques de Sakana ofrecen senderos bien señalizados, áreas de descanso y rincones perfectos para una escapada rural. Desde Barandi Urbasa, se puede acceder fácilmente a varias de estas rutas y disfrutar de la tranquilidad del entorno.


