Beriain, más conocido como San Donato por la ermita situada en su cima, es una de las cumbres más icónicas de Navarra. Su silueta inconfundible domina el paisaje de Sakana y atrae a senderistas, montañeros y corredores de trail running durante todo el año.
El acceso más habitual comienza en Unanu, un pequeño pueblo situado a los pies de la montaña. Desde aquí, la ruta asciende de manera constante a través de un camino pedregoso y exigente, con un desnivel positivo de casi 1.000 metros en apenas 4 km. Es una subida dura, pero cada paso recompensa con vistas cada vez más espectaculares del Valle de Sakana y las sierras que lo rodean.
Durante el ascenso, se atraviesan distintos ecosistemas. La primera parte del recorrido discurre por un bosque de robles y hayas, ofreciendo sombra y un entorno fresco en los meses más cálidos. Al ganar altura, la vegetación desaparece y el terreno se vuelve más rocoso, permitiendo disfrutar de unas panorámicas impresionantes.
Al llegar a la cima, la recompensa es inigualable. Desde sus 1.493 metros de altitud, se pueden ver los Pirineos al este, la Sierra de Urbasa-Andía al oeste, y en días despejados, incluso el mar Cantábrico al norte. La ermita de San Donato, ubicada en la misma cumbre, es un refugio de montaña que ha servido de cobijo a excursionistas y pastores durante siglos.
Para los amantes del trail running, Beriain representa un reto físico y técnico ideal para entrenamientos de alto nivel. La pendiente constante y la exigencia del terreno hacen que esta subida sea perfecta para quienes buscan mejorar su resistencia en montaña. Además, la bajada permite trabajar la técnica en terrenos empinados y pedregosos.
Existen otras variantes para ascender a Beriain, como la ruta desde Huarte-Arakil, que ofrece una aproximación más gradual y permite disfrutar del paisaje de la Sierra de Andía. También hay opciones circulares que combinan diferentes senderos, lo que permite explorar más a fondo esta montaña y su entorno.
Para quienes buscan una experiencia más tranquila, la zona baja de la montaña cuenta con senderos suaves que permiten disfrutar del paisaje sin necesidad de alcanzar la cumbre. Estos caminos, rodeados de bosques y praderas, son ideales para paseos en familia o para quienes prefieren caminatas más relajadas.
Desde Barandi Urbasa, los huéspedes pueden llegar fácilmente a Unanu o Huarte-Arakil en coche y comenzar la ascensión a Beriain. Tras la ruta, la casa rural ofrece el descanso perfecto, con su chimenea en invierno o su terraza en verano, donde los excursionistas pueden relajarse tras una jornada en la montaña.


